Los sobres corazón son muy bonitos. A mí me gustan un poco esas cursiladas. Debo admitir.
Estoy tejiendo en círculos. No sé cómo ha pasado. Quizás sea el tutú de algo. Deberíamos buscar su color en la Pantone. El pintor ha traído el catálogo de colores ya. Contaré con tu consejo.
Yo también opino lo mismo y así hago con las películas; me parece muy interesante el sobreestímulo, al final no te alteras, trabajas bien en armonía con el diálogo entre frames y las manos ocupadas mientras vuela la mente. Como si tuviéramos dos cerebros.
El divorcio es maravilloso. De verdad. Siempre y que se haga poco doloroso, dentro de lo que cabe, si hay pequeñas existencias alrededor. Si no hay pequeñas existencias es necesario. Nadie tiene porqué aguantar a otra persona si ni si quiera se miran. "Divergencias irreconciliables". No se podrían haber dado cuenta antes porque no lo sabían. La gente cambia porque eso es el crecimiento. Es bueno. El cambio, el andar. Difícil que alguien se conozca y conozca a los demás mientras se ande.
Por eso, por el andar y los momentos del camino en los que podamos ser hollados -cualquiera-, es importante ir bien calzado o deliberadamente descalzos. Es el momento de pincharse o protegerse. Andar. Zapatos bonitos para mamá. No necesita pincharse ella. Ella es proteger. Ella es andar, de la mano, y saludar cómo alzas vuelo, sonrisa, mano ondeando como bandera de ningún lugar. Y su mente volando de la mano de tu segundo cerebro. El que vuela. El que anda y sabe andar.
martes, 27 de agosto de 2013
Conversando-te.
miércoles, 21 de agosto de 2013
To my Young Poet.
To a Young Poet
-Edna St. Vincent Millay-
Time cannot break the bird's wing from the bird.
Bird and wing together
Go down, one feather.
No thing that ever flew,
Not the lark, not you,
Can die as others do.
Midnight.
Midnight
-Dorothy Parker-
The stars are soft as flowers, and as near;
The hills are webs of shadow, slowly spun;
No separate leaf or single blade is here-
All blend to one.
No moonbeam cuts the air; a sapphire light
Rolls lazily, and slips again to rest.
There is no edged thing in all this night,
Save in my breast.
domingo, 18 de agosto de 2013
Es una pajarera.
Una noche Hélène le preguntó
*
Hervé Joncour la hojeó y la observó largo rato. Parecía un catálogo de huellas de pequeños pájaros, compilado con meticulosa locura. Era sorprendente pensar que, por el contrario, eran signos, es decir, cenizas de una voz quemada.
(hasta que al final te bese en el corazón, porque te deseo, morderé la piel que late sobre tu corazón, porque te deseo, y con el corazón entre mis labios tú serás mío de verdad, con mi boca en el corazón tú serás mío para siempre, si no me crees abre los ojos, amado señor mío, y mírame, soy yo, quién podrá borrar este instante que sucede, y este cuerpo mío ya sin seda, tus manos que lo tocan, tus ojos que lo miran).
Seda.
-¿Qué son?
-Es una pajarera.
-¿Una pajarera?
-Sí.
-¿Y para qué sirve?Hervé Joncour mantenía los ojos fijos en aquellos dibujos.
-Se llenan de pájaros, todos los que se pueda, y después, un día en el que suceda algo feliz, se abren las puertas de par en par y se mira cómo vuelan libres.
*
Hervé Joncour la hojeó y la observó largo rato. Parecía un catálogo de huellas de pequeños pájaros, compilado con meticulosa locura. Era sorprendente pensar que, por el contrario, eran signos, es decir, cenizas de una voz quemada.
(hasta que al final te bese en el corazón, porque te deseo, morderé la piel que late sobre tu corazón, porque te deseo, y con el corazón entre mis labios tú serás mío de verdad, con mi boca en el corazón tú serás mío para siempre, si no me crees abre los ojos, amado señor mío, y mírame, soy yo, quién podrá borrar este instante que sucede, y este cuerpo mío ya sin seda, tus manos que lo tocan, tus ojos que lo miran).
Seda.
Horacio.
Horacio encima de una hoja de perejil.
Encima de Horacio, su casa. Una espiral de quitina, una ge mayúscula como exoesqueleto.
Pero Horacio quería roja y verde libertad. Horacio quería amapolas de parasol y hortensias de satélite.
Una sombra lo acoge y lo traslada en el tiempo, con suma delicadeza, le une con el alma máter, senderos donde cosechar glauca vida. Ahí se encontró con las hormigas y campaban libremente los anterópodos, coreografiados con ese ritmo frenético y desorden estudiado. Macarena se le acercó:
Encima de Horacio, su casa. Una espiral de quitina, una ge mayúscula como exoesqueleto.
Pero Horacio quería roja y verde libertad. Horacio quería amapolas de parasol y hortensias de satélite.
Una sombra lo acoge y lo traslada en el tiempo, con suma delicadeza, le une con el alma máter, senderos donde cosechar glauca vida. Ahí se encontró con las hormigas y campaban libremente los anterópodos, coreografiados con ese ritmo frenético y desorden estudiado. Macarena se le acercó:
-Saturno es una margarita y este tiesto la barrera de fango. Me llamo Macarena. No me comas, soy gente."Cualquier día de estos me hago astronauta. Con mis antenas encenderé y apagaré los astros a mi antojo. Escupiré a la Tierra y un asteroide como mascota educaré. Me limpiará de basura espacial para llenarme de no-aire. Compresión. Comprimirme. Implosión. Infinito en mí". A la vez que Horacio platicaba interiormente, con el otro cerebro le dio respuesta a la formícida.
-Estoy a régimen, es importante dejar de comer para algo que ahora no recuerdo. Podemos andar de la mano por estos lares, si aún me queda de eso alimentándome de la estupidez del Sol. Quiero raquitismo. Devolvedme la nieve. Refugiadme en blanco.
Una tristeza sosegada.
El otoño no sólo trajo consigo la variación cromática de la naturaleza. Se diría que Dios - que no era mal paisajista - se complaciera, cada nueva estación, en pintar las mismas cosas con distintos colores.
También trajo la melancolía: una mezcla de paz y vaga tristeza. Alicia se felicitó de haber encontrado la definición exacta de su estado de ánimo: una tristeza sosegada.
Su naturaleza le vedaba penetrar en determinadas zonas de su mente. Era como una suerte de amnesia proyectada en parte, hacia el pasado, y en parte, paradójicamente, hacia el futuro. No era libre de acercarse a ella. Podía discurrir con entera facilidad y lucidez en los temas más abstrusos que su imaginación ve presentarse.
Un gran vacío que la succionaba como si fuese un aerolito desprendido y atraído por la gravedad de una gran masa que va a la deriva por el espacio. Era tal el vértigo que sentía que procuraba eludir, con miedo, todo nuevo intento de penetrar en aquella zona de su psique que se negaba con tanto ardimiento a ser hollada.
También trajo la melancolía: una mezcla de paz y vaga tristeza. Alicia se felicitó de haber encontrado la definición exacta de su estado de ánimo: una tristeza sosegada.
Su naturaleza le vedaba penetrar en determinadas zonas de su mente. Era como una suerte de amnesia proyectada en parte, hacia el pasado, y en parte, paradójicamente, hacia el futuro. No era libre de acercarse a ella. Podía discurrir con entera facilidad y lucidez en los temas más abstrusos que su imaginación ve presentarse.
Un gran vacío que la succionaba como si fuese un aerolito desprendido y atraído por la gravedad de una gran masa que va a la deriva por el espacio. Era tal el vértigo que sentía que procuraba eludir, con miedo, todo nuevo intento de penetrar en aquella zona de su psique que se negaba con tanto ardimiento a ser hollada.
Los renglones torcidos de Dios - Torcuato Luca de Tena.
On Sundays.
To my living museum:
Do you still open on Sundays?
Blow me into the wind. Melt me through the corridors of my aorta. Lift me to the clouds and yet blow my mind to the Sun. For I get burnt. Burnt into pieces. Burnt unceasingly. My skin burns to bones. My heart burns to flames. And this wind shall blow growing the flames sick. And wild.
Do you still open on Sundays?
Blow me into the wind. Melt me through the corridors of my aorta. Lift me to the clouds and yet blow my mind to the Sun. For I get burnt. Burnt into pieces. Burnt unceasingly. My skin burns to bones. My heart burns to flames. And this wind shall blow growing the flames sick. And wild.
Es que, cuando te disparan, sangras.
Me gusta esta frase.
Posiblemente sea uno de los principios básicos de la realidad. Aceptar las
cosas difíciles de desentrañar como cosas difíciles de desentrañar, aceptar el
hecho de sangrar. Disparar y sangrar. Es
que, cuando te disparan, sangras.
Era justamente por eso
por lo que yo escribía.
*
Y entonces lo comprendí.
Habíamos sido unas magníficas compañeras de viaje, pero, en definitiva, no
éramos más que dos solitarios pedazos de metal trazando su propia órbita cada
una. Desde lejos parecían bellos como estrellas fugaces. En realidad, sólo
éramos prisioneras sin destino. Encerradas cada una en su propia cápsula.
Cuando las órbitas de los dos satélites se cruzaban casualmente, nos
encontrábamos. Quizá simpatizábamos. Pero sólo duraba un instante. Momentos
después volvíamos a estar inmersas en la soledad más absoluta. Y algún día
arderíamos, y quedaríamos reducidas a nada.
Sputnik, mi amor. H. Murakami.
viernes, 16 de agosto de 2013
Fore-Shadows.
FORE-SHADOWS
- Paul Auster -
I breathe you.
I becalm you out of me.
I numb you in the reach
of brethren light.
I suckle you
to the dregs of disaster.
The sky pins a vagrant star
on my chest. I see the wind
as witness, the towering night
that lapsed
in a maze of oaks,
the distance.
I haunt you
to the brink of sorrow.
I milk you of strength.
I defy you,
I deify you
to nothing and
to no one.
I become
your necessary and most violent
heir.
- Paul Auster -
I breathe you.
I becalm you out of me.
I numb you in the reach
of brethren light.
I suckle you
to the dregs of disaster.
The sky pins a vagrant star
on my chest. I see the wind
as witness, the towering night
that lapsed
in a maze of oaks,
the distance.
I haunt you
to the brink of sorrow.
I milk you of strength.
I defy you,
I deify you
to nothing and
to no one.
I become
your necessary and most violent
heir.
White nights.
WHITE NIGHTS
- Paul Auster -
No one here,
and the body
says: whatever is said
is not to be said. But no one
is a body as well,
and what the body says
is heard by no one
but you.
Snowfall
and night. The repetition
of a murder
among the trees. The pen
moves
across the earth: it no longer knows
what will happen, and the hand that
holds it
has disappeared.
Nevertheless, it writes.
It writes:
in the beginning,
among the trees, a body came walking
from the night. It
writes:
the body's whiteness
is the color of earth. It is earth,
and
the earth writes: everything
is the color of silence.
I am no
longer here. I have never said
what you say
I have said. And yet, the body
is a place
where nothing dies. And each night,
from the silence of the
trees, you know
that my voice
comes walking toward you.
- Paul Auster -
No one here,
and the body
says: whatever is said
is not to be said. But no one
is a body as well,
and what the body says
is heard by no one
but you.
Snowfall
and night. The repetition
of a murder
among the trees. The pen
moves
across the earth: it no longer knows
what will happen, and the hand that
holds it
has disappeared.
Nevertheless, it writes.
It writes:
in the beginning,
among the trees, a body came walking
from the night. It
writes:
the body's whiteness
is the color of earth. It is earth,
and
the earth writes: everything
is the color of silence.
I am no
longer here. I have never said
what you say
I have said. And yet, the body
is a place
where nothing dies. And each night,
from the silence of the
trees, you know
that my voice
comes walking toward you.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)