Toda esa luz, hacinada en un extremo; el cénit haciendo el pino, burlándose de la eternidad.
El marrón le bastó a la turbada crónica de mi procesión.
"Es como si no hubiéramos existido nunca. Si hay un lugar en el mundo en el que puedes pensar que no eres nada, ese lugar está aquí. Ya no es tierra, todavía no es mar".
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